|
Cada color está asociado a alguna emoción
o forma de pensamiento y evoca algún recuerdo o sentimiento. Asimismo hay
colores que nos levantan el ánimo y otros que nos inducen a la depresión,
algunos calman nuestra mente, mientras que otros estimulan la actividad
mental. Restaurar el equilibrio de los colores que fluyen hacia nuestra
glándula pituitaria nos permite recuperar el equilibrio emocional y
metabólico aliviando de esta manera situaciones de stress, tensión,
ansiedad y depresión. Ciertos colores nos pueden ayudar a sentirnos más
acompañados en situaciones de frustración, soledad o dolor. |